Mayores restricciones para el aplazamiento del IVA y otros impuestos

A finales de 2016 se publicó el Real Decreto-ley 3/2016 que, entre otras medidas, introdujo novedades en materia de aplazamientos y fraccionamientos del pago de impuestos gestionados por la AEAT. La Agencia Tributaria, para adaptarse a estas modificaciones, publicó en enero de 2017 la Instrucción 1/2017, con efecto para las solicitudes presentadas a partir del 01/01/2017.

 

¿Qué cambios introdujo el Real Decreto-ley 3/2016 con respecto a aplazamientos y fraccionamientos?

Modificó el apartado 2 del artículo 65 de la Ley General Tributaria 58/2003 (LGT), con efectos a partir del 01/01/2017, que quedó redactado de la siguiente manera (añadimos comentario en color sobre lo más llamativo):

Artículo 65. Aplazamiento y fraccionamiento del pago

2. No podrán ser objeto de aplazamiento o fraccionamiento las siguientes deudas tributarias:

a) Aquellas cuya exacción se realice por medio de efectos timbrados.

b) Las correspondientes a obligaciones tributarias que deban cumplir el retenedor o el obligado a realizar ingresos a cuenta. Anteriormente ya se inadmitían, salvo si se trataba de un supuesto de los recogidos en el artículo 82.2 de la LGT (poco frecuente o casi imposible para pymes y autónomos).

c) En caso de concurso del obligado tributario, las que, de acuerdo con la legislación concursal, tengan la consideración de créditos contra la masa.

d) Las resultantes de la ejecución de decisiones de recuperación de ayudas de Estado reguladas en el título VII de esta Ley.

e) Las resultantes de la ejecución de resoluciones firmes total o parcialmente desestimatorias dictadas en un recurso o reclamación económico-administrativa o en un recurso contencioso-administrativo que previamente hayan sido objeto de suspensión durante la tramitación de dichos recursos o reclamaciones.

f) Las derivadas de tributos que deban ser legalmente repercutidos salvo que se justifique debidamente que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadasDe esta nueva redacción se extraía que, siempre que se solicite aplazar o fraccionar el IVA (impuesto repercutido más común), debe justificarse que las cuotas repercutidas no se han cobrado, lo cual implicaría una carga fiscal indirecta adicional para las empresas, teniendo en cuenta que recabar la documentación y dedicar tiempo y recursos a preparar esta justificación tiene un coste económico real. Por otro lado, en la práctica se hace muy complicado poder justificar debidamente TODO, ya que, como veremos, la información que se solicita es excesiva y no incentiva precisamente que se presenten solicitudes.

g) Las correspondientes a obligaciones tributarias que deba cumplir el obligado a realizar pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades.

Las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento a que se refieren los distintos párrafos de este apartado serán objeto de inadmisión.

Como vemos, el cambio fundamental está en el apartado g), y es el que ha generado un pánico generalizado entre empresas y asesores. No sólo por la importante tarea que conlleva el justificar debidamente esas cuotas de IVA no cobradas para poder obtener un aplazamiento sino, al menos, por los siguientes puntos:

·         La norma afecta a solicitudes de aplazamiento y/o fraccionamiento presentadas a partir del 01/01/2017, esto significa que el IVA del cuarto trimestre de 2016 ya quedaba sujeto a estas modificaciones. Teniendo en cuenta que la norma se publicó el 3 de diciembre de 2016, el trabajo de justificación se complicaba para las cuotas repercutidas con anterioridad a esa fecha, pues no es lo mismo planificar a futuro que sobre el pasado.

·         La normativa actual exime de aportar garantías para las solicitudes de aplazamiento para deudas pendientes (acumuladas) inferiores a 30.000 euros. Esta exención tiene como finalidad, en parte, reducir cargas indirectas, lo cual no casa demasiado con las modificaciones que comentamos, que van en sentido contrario.

 

¿Qué interpretación da la Instrucción 1/2017 y qué aclaran a su vez las Administraciones?

La norma estatal deja muchos cabos sueltos, como por ejemplo, qué documentación se ha de presentar para justificar el IVA no cobrado. Así, el 18/01/2017 (a 12 días para la finalización del plazo para presentar las declaraciones de IVA), el Departamento de Recaudación de la AEAT emite la Instrucción 1/2017, de aplicación interna por sus funcionarios y que, en la práctica, es la que afecta directamente a los contribuyentes. Es una nota larga, de 33 páginas, que no resuelve por completo los interrogantes suscitados. De hecho, en las Islas Baleares la Delegación Estatal de la AEAT convocó de forma urgente el pasado 24 de enero a diversos colectivos profesionales, entre ellos el Colegio de Economistas, para aclarar y comentar a su vez el funcionamiento de esta instrucción. Las conclusiones a esa fecha fueron:

·         Los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades y las retenciones e ingresos a cuenta del IRPF son INAPLAZABLES, sin excepciones.

·         En cuanto al IVA, se deslinda en dos mecanismos según las solicitudes sean para:

1.    Deudas inferiores a 30.000 €:

  • Siguen un proceso automatizado, de modo que se admitirán las solicitudes sin necesidad de aportar garantía (como hasta ahora).

  • Lo más importante, NO hay que aportar documentación justificativa de cuotas de IVA no cobrado, etc.

  • Los fraccionamientos tendrán un plazo máximo de 6 meses (personas jurídicas y entidades del artículo 35.4 LGT, como comunidades de bienes, por ejemplo) y de 12 meses para personas físicas. Pero cuando la deuda a aplazar sea inferior a 1.000 euros, y siempre y cuando la cuota mensual excluidos intereses no sea inferior a 30 euros, se concederá un plazo superior si así lo solicita el obligado al pago.

  • Si existen deudas previas en ejecutiva, no aplazadas, y con providencia de apremio notificada, se denegará la solicitud si la deuda apremiada es superior a 600 euros.

2.    Deudas superiores a 30.000 €:

  • Siguen un proceso general, NO automatizado, en el que se estudiará cada solicitud de forma individualizada.

  • Será necesario seguir aportando garantía, como hasta ahora.

  • Se parte, en la instrucción, de una presunción de inadmisibilidad para las solicitudes de aplazamiento/fraccionamiento del IVA. Esta presunción se puede romper si se justifica debidamente (aportando la documentación que se muestra en la imagen del apartado siguiente) que no se han cobrado cuotas de IVA repercutidas.

  • Derivada de esa inaplazabilidad, se introduce una cláusula en el acuerdo de concesión por la que, si durante la vigencia del aplazamiento o fraccionamiento se cobran cuotas repercutidas inicialmente no cobradas, deben ingresarse éstas íntegramente, a cuenta de la deuda aplazada, en un plazo máximo de 10 días. De lo contrario, se cancelará el aplazamiento por incumplimiento.

  • Se instrumentan 2 reglas a seguir:

    • Si las cuotas de IVA repercutido efectivamente cobradas son superiores a la cuota de impuesto a ingresar, la solicitud será INADMITIDA.

      • Ejemplo: IVA repercutido cobrado: 70.000 €; IVA repercutido NO cobrado: 50.000 €; IVA soportado: 65.000 €; cuota a ingresar: 55.000 €. Dado que el IVA repercutido cobrado es superior a la cuota a ingresar, se deniega la solicitud.

    • Si las cuotas de IVA repercutido efectivamente cobradas son inferiores a la cuota de impuesto a pagar, la solicitud será inadmitida, pero se le notificará un requerimiento. Si antes de que finalice el plazo para atenderlo acredita el ingreso de la parte de la deuda correspondiente al importe de las cuotas repercutidas y cobradas, la solicitud será admitida.

      • Ejemplo: IVA repercutido cobrado: 70.000 €; IVA repercutido NO cobrado: 50.000 €; IVA soportado: 10.000 €; cuota a ingresar: 110.000 €. Dado que el IVA repercutido cobrado es inferior a la cuota (70.000 vs 110.000) se deniega la solicitud, salvo que antes de que finalice el plazo del requerimiento que recibirá haya ingresado los 70.000 €. De modo se aplazaría la deuda restante después de ese ingreso, 40.000 €.

  • Los plazos máximos a conceder serán de 36 meses con aval bancario, 24 meses con otras garantías y 12 meses en caso de dispensa de garantías.

·         Otras matizaciones: los pagos fraccionados del IRPF (Modelos 130, 131) se admitirán o no, como hasta la fecha, y seguirán un procedimiento automatizado si son inferiores a 30.000 € y no automatizado si lo superan. Pero el IRPF no se trata de un impuesto repercutido, con lo cual no rige lo comentado para el IVA.

 

En caso de seguir el procedimiento no automatizado, ¿qué documentación debe aportarse?

A continuación se muestra la parte relativa a documentación justificativa de cuotas de IVA repercutido no cobrado obtenida de un requerimiento real, del IVA de 2016-4T. Conviene mencionar que, si bien la Administración notifique estos requerimientos, lo recomendable es adjuntar esta documentación, que ya se indica en la Instrucción 1/2014, al tiempo de presentar la solicitud de aplazamiento, adjuntándola en Sede Eléctrónica debidamente.

Documentación aplazamiento IVA

Como vemos, se trata de aportar una gran cantidad de información, que hay que generar y recopilar, como por ejemplo, los justificantes de haber reclamado las facturas pendientes o los justificantes de pago de las facturas recibidas. Sobre estas últimas, llama la atención que se requiera su aportación, cuando todo el sistema se asienta en justificar las cuotas no cobradas. Puede servir como elemento disuasorio a la hora de presentar solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento o, quién sabe, derivar en comprobaciones e inspecciones tributarias. De hecho, no deja de ser una comprobación, aunque en sede de cada Dependencia Regional de Recaudación. No olvidemos que el espíritu de la norma es inadmitir las solicitudes, si bien se aceptarán en los casos en los que se cumplan los requisitos y se justifique documentalmente en la forma expuesta.

No cabe duda de que el panorama ha empeorado enormemente para las empresas, sobre todo para la tramitación de deudas superiores a 30.000 euros.